Los smartphones con la mejor cámara han avanzado a pasos agigantados en los últimos años: la inteligencia artificial (IA), los sensores de gran formato y los objetivos cada vez más sofisticados han transformado los teléfonos celulares en potentes herramientas creativas capaces de competir, en muchos aspectos, con las cámaras profesionales. Hoy en día ya no nos fijamos solo en los megapixeles, sino en un sistema completo que incluye calidad en condiciones de poca luz, rango dinámico, zoom óptico, algoritmos de procesamiento y rendimiento de vídeo.
En 2026, las fabricantes invierten en sensores avanzados, algoritmos inteligentes y ópticas sofisticadas para ofrecer imágenes nítidas, colores realistas y un rendimiento excelente incluso en condiciones difíciles.
Pero en un contexto tan variado, es difícil saber qué comprar, y por eso elaboramos esta guía en la que intentamos evaluar el rendimiento, la versatilidad y las funciones profesionales de los teléfonos inteligentes más avanzados.
Tanto si se trata de retratos, paisajes o fotos nocturnas, los mejores smartphones de 2025 son la referencia para quienes desean llevar siempre consigo un dispositivo capaz de capturar momentos inolvidables, como una opción ideal incluso para los creativos exigentes de hoy en día.
Los avances en foto y video de los smartphones actuales
Por un lado, están los modelos más recientes del iPhone, que superan a todos los smartphones en cuanto a la modalidad “apuntar y disparar”; por otro, están el Samsung Galaxy S25 Ultra o el Pixel 10 Pro de Google, que han dejado entrever el potencial de Gemini, y el Oppo Find X8 Pro, que cuenta con el respaldo de Hasselblad y es el primer teléfono con doble sensor periscopio. Sin olvidar el Xiaomi 15 Ultra, que cuenta con un sistema fotográfico de vanguardia desarrollado en colaboración con Leica. Tampoco se quedan atrás realme, Honor y Huawei, que han dado pasos de gigante permitiéndonos guardar excelentes recuerdos de vacaciones y excursiones, pero no solo eso.
Si hasta hace poco incluso los smartphones más avanzados de la actualidad luchaban por tomar fotos y grabar videos decentes, hoy es posible encontrar un excelente sistema fotográfico incluso entre teléfonos de $4,000 o $6,000 pesos mexicanos. Así, en poco tiempo, nos acostumbramos al HDR, al autoenfoque, al modo noche y a muchas otras sofisticadas funciones que damos por sentadas en los equipos más caros y que también están apareciendo en los smartphones de $8,000 o $10,000 pesos mexicanos o un poco más.
La posibilidad de hacer zoom de hasta 10 aumentos con teleobjetivos tipo periscopio, o de producir grandes angulares imposibles con el minúsculo espacio de la parte trasera de un teléfono, pone de manifiesto el inmenso trabajo de ingeniería que se ha hecho en pocos años. Incluso en la grabación de video, la llegada de los procesadores de imagen ha permitido reducir las vibraciones, aumentar la resolución –hasta 8K– y mejorar la fluidez de las tomas gracias a los picos de fotogramas por segundo. Si luego añadimos a todo esto la enorme aportación de la inteligencia artificial, obtenemos smartphones que pueden hacerlo todo: videos estabilizados, retratos, panorámicas, zooms, capturas en gran angular y mucho más.