De esta manera, la apuesta de Google con el Pixel 11 Pro es para quien quiere que su smartphone sea cámara, asistente, editor de video y compañero creativo, todo al mismo tiempo. Es el teléfono que probablemente terminaría sacando en una cena para decir “mira esto” y, cinco minutos después, estaría editando el video. Pero después de la cena, claro, porque nunca es “sólo un segundo”, y menos con el Pixel.
Google Pixel 11 Pro XL: más pantalla siempre es mejor

Para el Pixel Pro XL, Google no únicamente apostó en elevar la experiencia del hardware y software, sino también en materia de diseño.Cortesía Google.
Hay personas que prefieren un teléfono discreto y otras que piensan que, si vas a ver una serie, editar una foto, crear un video o revisar tus pendientes, más vale hacerlo a lo grande. Para ellos existe el Google Pixel 11 Pro XL.
Su pantalla Super Actua de 6.8 pulgadas alcanza los mismos impresionantes 3,600 nits de brillo máximo de su hermano Pro, con resolución de 1344 x 2992 y tecnología LTPO OLED con una tasa de actualización de 1 a 120 Hz. Es, en esencia, la versión para quienes no quieren negociar con el tamaño de la pantalla. Y, seamos honestos, hay días en los que nosotros tampoco queremos hacerlo.
Aunque comparte buena parte del ADN Pro —incluidas las cámaras, el Tensor G6, las funciones de IA y el sistema de video—, hay una cifra que puede inclinar la balanza: su batería típica es de 5,115 mAh y puede alcanzar hasta 75% de carga en aproximadamente 30 minutos. Los tres modelos ofrecen más de 30 horas de batería, pero aquí el apellido XL hace honor a su nombre.
También hay hasta 16 GB de RAM y opciones de almacenamiento de 256 GB, 512 GB y 1 TB, así que hay espacio suficiente para convertirlo en una pequeña oficina, estudio fotográfico o centro de entretenimiento que, casualmente, cabe en una mano. Aunque, dependiendo del tamaño de esa mano, claro.